Traje de lino para hombre: de la oficina a la Misa, y sin una boda de por medio
No se le saca provecho a la elegancia única del verano de caballero, si no se viste de lino con hábito. En nuestra España sucede una tragedia, y es que no nos vestimos…

Aquí hablamos de vestir bien, que no es lo mismo que ir a la moda. Un hombre se viste para el sitio al que va y para la gente con la que va a estar, y esa cortesía callada dice de él más que cualquier discurso. La elegancia no se compra por temporadas: se aprende una vez y sirve para toda la vida.
Nuestro estilo es el clásico con carácter español y mediterráneo, intemporal pero vital. Encontrarás aquí cómo vestir bien sin gastar de más, por dónde se empieza un fondo de armario, qué tejidos aguantan y cuáles se vienen abajo al tercer lavado, cuál es tu talla de verdad y qué ponerse en cada ocasión. No copiamos a ingleses ni a italianos: defendemos lo nuestro.
No se le saca provecho a la elegancia única del verano de caballero, si no se viste de lino con hábito. En nuestra España sucede una tragedia, y es que no nos vestimos…
¿Te has fijado alguna vez en los pies de una terraza en agosto? Arriba, camisas planchadas y relojes decentes; abajo, un museo del naufragio: chanclas de goma…
¿Cuántas veces has abierto el armario de par en par y has murmurado que no tienes nada que ponerte? Y está lleno. Lleno de camisetas de propaganda, de bermudas de oferta…
Hay quien por un traje conquistó a su futura esposa. Es evidente que el bien vestir realza e incluso transforma el carácter de los hombres. Hay una dimensión moral…